ENRIQUE AZNAR PARDO COMO BERNAT DE OLIVELLA

 

“PERSONAJES HISTÓRICOS” ENRIQUE AZNAR PARDO COMO BERNAT DE OLIVELLA

Bernat de Olivella new web

  • Nombre: Enrique Aznar Pardo.
  • Edad: 48 Años.
  • Personaje al que recrea: Su Eminencia Reverendísima Don Bernat de Olivella, arzobispo de Tarragona.
  • Tiempo recreando su personaje: Un mes.
  • Fotografías del artículo: Javier Verdeguer Y Noemí Duvallon.

 

Entrevista

1. Para tener un conocimiento de su personaje, nos podría hacer una breve sinopsis del él.

Don Bernat de Olivella fue arzobispo de Tarragona entre 1272 y 1287, aunque entre 1254 y 1272 ya había ocupado la cátedra episcopal de Tortosa. Hombre de confianza, consejero y privado del rey Jaime I “el Conquistador”, fue el primer prelado aragonés autorizado por la Santa Sede (papa Inocencio III) para coronar a los reyes de Aragón hasta que en 1318 se elevó la sede episcopal de Zaragoza a arzobispal. Bernat de Olivella no llegó a coronar a Jaime I porque este monarca no celebró esta ceremonia, pero sí a su hijo Pedro III en el año 1276, en La Seo de Zaragoza, convirtiéndose el arzobispo también en su consejero y privado. Excomulgado por el papa por el asunto de Sicilia, Pedro III fue asistido en su muerte por el prelado catalán, que le dio la extremaunción y levantó en nombre del papa la excomunión que pesaba sobre el monarca. Bernat de Olivella realizó varias misiones diplomáticas, presidió tres concilios y acabó las obras de la fachada de la catedral de Tarragona. Prestó ayuda militar al rey Alfonso III en la conquista de Menorca en 1287 y murió ese mismo año, siendo enterrado en la capilla de Santa Tecla de la catedral tarraconense, si bien hoy su sepulcro se encuentra en el presbiterio de la misma.

2. Que factores le inspiro a la hora recrear esta figura histórica.

Podemos decir que fue un paso natural: hace ya muchos años que vengo recreando a personajes eclesiásticos, fundamentalmente monjes. fray Enrique de Çaragoça -fraile benedictino- y fray Lorenzo de Zufaria -padre predicador dominico- ya me habían descubierto buena parte de las posibilidades de este tipo de recreaciones (presidieron entierros y bodas, actuaron como escribanos, incluso fray Lorenzo ejerció como inquisidor) y este mismo año me propuse dedicar mis esfuerzos a recrear a un escalón superior: el archiepiscopado.

3. Con que tipo de archivos se documentan para la investigación de su personaje.

Son fuentes muy variadas: desde páginas de internet al insustituible Jerónimo Zurita (Anales de la Corona de Aragón), imágenes de manuscritos para la indumentaria (Cantigas de Alfonso X “el Sabio”, Vidal Mayor…), manuales como “La España del siglo XIII en imágenes” (Gonzalo Menéndez Pidal), estudios sobre las tumbas y ajuares de varios arzobispos medievales o el catálogo de “Vestiduras ricas” del monasterio de las Huelgas Reales de Burgos y otros muchísimos textos (que incluyen desde gramáticas y diccionarios latinos hasta libros de liturgia eclesiástica, manuales de caligrafía, de protocolo, partituras de canto gregoriano y un largo etc). Construir el personaje implica adquirir en la medida de lo posible -por supuesto- los conocimientos y habilidades que éste debía tener en su época.

4. En qué etapa de personalización se encuentra su personaje en estos momentos.

Me faltan algunos elementos de la indumentaria: un arzobispo medieval llevaba un total de doce o quince prendas encima en el momento de revestirse para una celebración (no es exagerado: camisa, calzón, calzas, tibialias, escarpines, alba, sobrepelliz, dalmática, estola, casulla, palio, capa pluvial, mitra, guantes…) y las estoy consiguiendo poco a poco. Me faltan tan sólo dos o tres. En cuanto a los rasgos psicológicos y cognitivos del personaje, creo que lo tengo construido prácticamente del todo. Me gustaría aprender un poco de catalán y algo más de aragonés para poder hacer que se exprese también en ambos idiomas.

5. En qué tipo acontecimientos y lugares recrea a su personaje

El problema de un personaje como Bernat de Olivella es que tampoco puede presentarse en cualquier sitio sino sólo en aquellos eventos en los que se requiere su presencia. Este año ha hecho su debut en la Coronación de Pedro III “el Grande” en San Miguel de Foces, ya que fue él quien impuso la corona al monarca aragonés el 26 de noviembre de 1276 (aunque fue el mismo rey quien se la colocó sobre las sienes por su propia mano), pero es un personaje digamos “de gala” que encarnaré sólo en aquellos eventos donde esté presente la alta nobleza del reino…

6. Piensa que la recreación histórica podría ser una plataforma para realzar la vida y pasajes de personajes históricos.

Por supuesto que sí, pero siempre y cuando se haga con seriedad y, sobre todo, huyendo de los estereotipos machacados por cierta idea del medievo completamente tópica y la mayor parte de las veces equivocada. Es decir: ni cayendo en la “leyenda rosa” de príncipes y princesas de cuento de hadas ni en la “leyenda negra” de una Edad Media presidida y mediatizada constantemente por el pánico a los Cuatro Jinetes del Apocalipsis…

7. Que nuevos elementos le ha aportado usted a su personaje dentro del ámbito de la recreación histórica.

Fundamentalmente creo que le he aportado afabilidad, cercanía, dignidad desprovista de afectación. No es sólo una figura decorativa sino un verdadero prelado medieval, con sus contradicciones, sus aciertos y sus errores y con su personalidad propia.

8. Que sensaciones cree que trasmite al público cuando encarna el papel de esta figura histórica.

Su Eminencia Reverendísima dom Bernat de Olivella es un prelado medieval, un príncipe de la Iglesia, sí, pero ante todo es un ARZOBISPO, aunque parezca una perogrullada: es un pastor de almas, un padre espiritual, alguien a quien nobles y plebeyos podían pedir consejo y consuelo. No todos los prelados medievales amenazaban constantemente con las penas de la Condenación a la primera de cambio para amedrentar a sus feligreses. Y la prueba la tenemos en que precisamente en 1228 el papa Gregorio IX canonizó a San Francisco de Asís, “el santo de los pobres” o “Il Poverello”, cuya máxima de vida fueron el Amor al prójimo y la Caridad llevada hasta el último extremo. No fue el único: muchos eclesiásticos

El Bernart de Olivella que quiero recrear, por tanto, está en esa línea espiritual: un hombre culto, letrado, diplomático, amable, servicial, cercano, digno y sonriente, muy alejado de ese falso estereotipo amenazador, amedrentador y condenatorio. Quien se aproxima a él conoce a un anciano firme, resuelto e impresionante, pero también risueño, afable y dispuesto a ayudar, aconsejar y sobre todo perdonar. Por otra parte, esas características obligan a adquirir una serie de habilidades y conocimientos (latín, nociones de catalán y aragonés -Olivella hablaba resueltamente las tres lenguas-, caligrafía -era hombre letrado, consejero y amigo personal de dos reyes de Aragón-, Teología, conocimiento e investigación de las oraciones, los rituales y el ceremonial latino correspondientes a distintas situaciones, nociones de canto gregoriano y un largo etc.) que precisamente por ser arduos y costosos de lograr son extremadamente gratificantes cuando se ponen en práctica en un evento recreador.

9. Como cree que evoluciona la recreación histórica en cuanto a reencarnar personajes históricos en los eventos recreacionistas y representaciones culturales.

Es un alivio, aunque parezca extraño, tener un modelo que imitar cuando decides encarnar a un personaje concreto. No obstante considero que “empollarse” al dedillo su historia personal (que al fin y al cabo es una tarea de investigación histórico-biográfica que excede los límites de la recreación) no es tan importante como reflejar su modo de vida, su formación intelectual y espiritual, el cómo actuaría en un momento determinado, cuáles serían sus conocimientos… “Rolear” correctamente el personaje al bendecir una mesa “ante prandium” en latín medieval, entonar un “Te Deum” gregoriano, reproducir un documento en caligrafía uncial o carolingia es lo que verdaderamente lo enriquece y, por ende, también a la recreación histórica en general.

10. ¿Alguna anécdota curiosa que le haya pasado con su personaje en una recreación?

Bueno, la verdad es que no es la primera vez que interpretando a este y otros personajes eclesiásticos me encuentro con alguna señora mayor, generalmente, que se inclina impresionada y pretende besarme el anillo. En esos momentos uno no sabe muy bien si sacarla de su error o persistir en él y disfrutar de un trabajo de recreación bien hecho…

 

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